Cuando paloma me contactó para este proyecto, buscaba capturar la esencia asturiana para una vivienda vacacional en Cué cerca Andrín (Llanes). El desafío era interesante: ¿cómo podía crear un LetraMap de un lugar donde la trama urbana es mínima? Ella quería algo que fuera más allá de un simple plano; buscaba una pieza que respirara la paz de sus veranos.
En pueblos tan pequeños, las calles no bastan para rellenar el diseño. Por eso, decidimos recurrir a la trama más completa de la zona: el catastro.


Más allá de las calles: Geometría catastral
En lugar de dejar espacios vacíos, dibujé cada una de las parcelas de los terrenos. Esta decisión técnica no solo le dio al mapa una textura orgánica preciosa, sino que refleja la verdadera identidad de Llanes: una tierra repartida y vivida. Gracias a la confianza de Paloma, convertí una limitación geográfica en una lámina personalizada que es, ante todo, un pedazo de su hogar.